De nuevo estoy aquí, pensando y pensando la manera correcta de decir lo que siento, a veces creo que seria mejor solo dejar salir todo sin orden ni titubeo, pero no soy así, tal vez después haga el experimento.
Estoy en una de esas etapas decisivas de la vida, algo que no me pasaba desde que acabé la prepa, pero esta vez es diferente, porque las responsabilidades y las consecuencias en las decisiones son mayores.
Muchas cosas cruzan mi cabeza, casi todas sobre planteamientos filosóficos, me estoy haciendo esas preguntas que nunca se han respondido, ¿quien soy?, ¿de donde vengo?, ¿a que vine a este mundo?.............sobre todo la última me tiene sin sueño, ¿A QUE VINE A ESTE MUNDO?
Uno sale de la universidad pensando que todo va a salir bien si encuentras el trabajo ideal de acuerdo a lo que estudiaste, pero la realidad es diferente porque te topas con muros por todos lados, envidias, abusos, mentiras, si ya se, bienvenido al mundo real ya lo se, la realidad te dice que jamas volverás a estar en ese ambiente relajado, en el que todo era aprender, convivir, y disfrutar ..... la valiosa escuela, jamas podrás valorarla en su totalidad hasta que estés fuera de ella. Ahora comprendo lo que me decían.
Por esto me he planteado que en este tipo de trabajo no voy a encontrar lo que necesito, y por eso las preguntas de ¿a qué vine a este mundo? o ¿cual será mi verdadera vocación? las tengo escritas en la frente.
Hay personas que desde muy chicas sabían a que se dedicarían el resto de sus vidas, yo he tratado de recordar si a esa edad lo sabía, quiero saber si lo sabía y en algún momento de la vida lo olvidé o dejé de darle importancia.
Pienso que reaprender a vivir con simpleza como cuando era niño sería increíble, creo que todas las respuestas están ahí, en esa edad, con esa "poca" conciencia, porque de niños solo hacíamos lo que nos gustaba sin sentir que necesitábamos una explicación o justificación para hacerlo, de niños siempre sabíamos lo que queríamos, nadie nos enseñaba a divertirnos, simplemente lo sabíamos y la única preocupación era dedicarse a divertirse.
Cuando creces quieres seguir jugando pero las reglas ya no son las mismas, empiezas a buscar otras diversiones, otros juguetes, más grandes y más caros, y si antes jugabas a que eras un pintor, ahora eres diseñador, si jugabas a que eras inventor, ahora eres químico, si te fascinaba el cine o la TV ahora eres comunicólogo, sigues jugando a lo que te gustaba pero ahora de manera "seria", "responsable", "profesional", y eso............ por lo menos desde mi punto de vista, ya no parece tan divertido.
Ahora eres adulto, ahora eres responsable y no puedes comportarte más como un niño, debes adaptarte a lo que tu edad te delimita, o por lo menos así piensa la sociedad, aunque finalmente... ¿es tan sano hacerle caso a todo lo que la sociedad exige?
Hoy veo con una especie de tristeza o decepción como yo junto con mis compañeros de universidad fuimos entrando a ese mundo laboral mecánico, rutinario y cuadrado en el que todos esos sueños con los que salimos de la escuela se fueron quedando en el olvido, la masa simplemente nos arrastró en su corriente y nos dijo que así sería la vida por el resto de nuestros días, el mundo de los "hombres grises", así lo llama Michael Ende en su libro Momo, el mundo en el que fuimos cayendo todos, el mundo donde el dinero es la ley más fuerte.
OK todos queríamos ganar dinero, ¿pero para qué? pues para solventar nuestros gastos por supuesto, pero al paso del tiempo en el trabajo ¿en que empezamos a gastar nuestro dinero? pues (la gran mayoría ¿he?, no digo que muchos no tuvieran necesidades económicas básicas) en cosas que generalmente no necesitábamos, o mayoritariamente ......¡en la fiesta!, ¿y porque queríamos ir de fiesta? pues porque estábamos estresados por el trabajo yyy ¡¡¡queríamos reventar!!! para después volver muy repuestos el lunes al trabajo y volvernos a estresar y así ganar más dinero para podremos ir de fiesta nuevamente, ¿todo para que? ¡¡para el des estrés claro!!.........jajajajaja que tontería, pero así es, un circulo vicioso en el que ya no pude vivir más, me sorprende la gente que no tiene ningún problema con el, incluso lo disfruta.
Por lo menos esta es mi experiencia en un año de trabajo, aunque claro, tengo que reconocer que hubieron cosas muy positivas, cosas que valoro mucho, gente que conocí, experiencias aleccionadoras, lugares interesantes, no puedo quejarme del todo, siempre encuentras cosas buenas incluso donde no las esperas.
¿Y entonces que haré?, pues aunque tengo algunas ideas, por el momento solo quiero quedarme quieto un rato y tomar lo que la vida traiga, creo que a veces solo hace falta ser paciente para encontrar las respuestas.
Se que sonará super clavado pero hay un personaje de Lost con el que me identifico bastante porque pasa por conflictos como estos, es un hombre que no busca dinero, no busca bienes materiales, no busca compañía, no busca siquiera la aprobación o el cariño de nadie, lo único que busca es su razón de ser en el mundo, su destino, el cree en el destino, cree que todo pasa por una razón y que todos tenemos un propósito en esta vida, el busca ese propósito durante mucho tiempo hasta que finalmente algo le sucede y lo encuentra, entonces se da cuenta de que es lo que tiene que hacer, y lo hace, y todo empieza a tener sentido en su vida, una reflexión así me hace pensar que todo eso es verdad, que debemos buscar nuestro camino porque al encontrarlo seremos completamente felices y nos irá bien, porque nacimos para eso, por que es lo que más nos llena, más nos motiva, más nos satisface.
Y es como lo dice el dicho: "busca el trabajo que más te guste hacer y jamas volverás a trabajar".


