Otra cosa interesante es que buscan retratar a la verdadera gente mexicana y no caen en los clichés telenovelescos. Todas están ambientadas en estados de la república, ninguna en el D.F. como la mayoría de las "grandes" producciones mexicanas que tienden a vestirse de hollywood para atraer a más público.
El violín 2006, Quemar las naves 2008 y Lake Tahoe 2007. En ese orden las vi y me quedé con la sensación de haber presenciado algo especial, algo que no ves todos los días de cine, te das cuenta que están hechas por amor al arte, que realmente buscan transmitir algo importante, cada una a su manera, pero eso si, todas buscando un estilo diferente, más actual, más contemporaneo, en los encuadres, la narración, la música, en fin, se notan las influencias de un cine creativo y se notan las ganas tambien de querer decir cosas de un modo distinto.
Podría enlistar los numerosos premios que ganaron en festivales al rededor del mundo pero eso ya sería predisponer a quienes no las hayan visto.
Creo que lo más valorable de estas cintas es la actitud de compromiso y visión de lo que la cultura y la sociedad de este país es y puede ser, personas detrás de proyectos que nos inspiran a cambiar cosas, a buscar otras, a ser mejores, a movernos, a sentirnos siempre inspirados por algo. Celebro su aportación y espero que sigan triunfando con más de este cine mexicano propositivo, contemporaneo y en búsqueda de originalidad.


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